Estos días hemos estado fotografiando pequeños duendes que van a ser bautizados el domingo que viene. Una de ellas ha sido Mireia, una maravilla de niña que no parada de sonreir y expresar sus emociones a través de gestos y ruiditos propios de una niña de 11 meses. A continuación os muestro algunos retratos de la sesión, a ver si viendo las imágenes logro transmitir lo que Mireia nos hizo sentir ese día.

La amatxo de Mireia estuvo dudando entre las imágenes que os acabo de enseñar u otra en la que se le veía vestidita para el recordatorio del bautizo.
Si queréis ver con cual se quedó podéis pinchar aquí.