Lo importante es que sepas hacerte una trenza en el pelo los días grises, cuándo la cama es el mejor refugio. Debes prepararte un café poco cargado, sentarte a mirar por la ventana y ponerte música tranquila. Después llega el momento de imaginar, enfrentarte a la soledad de un folio en blanco, de olvidar todo lo que se marchita. (…) Este verano inventado de Abril no me gusta, ni que ahora mismo no estés pensando en mí. Supongo que hay días que pasan sin hacer ruido, días que se escapan de las manos.

Este precioso texto es de Clementine.