Esta sesión de fotos es el regalo de una persona muy especial para otra que sin duda alguna aprecia mucho, y no lo dudo, porque en el tiempo que estuvimos juntas el Sábado pasado pude saber porqué.
La princesita de esta reportaje es Ayala, que como su amatxo, irradía luz y simpatía en cada mirada. Es inquieta y observadora a la par de un tesoro de niña, resumiendo ¡una buenaza!
* Susana, Julen, MariLuz, muchísimas gracias por vuestra generosidad. Ya sabéis que cuando queráis os esperamos por el norte. :)