Todas las bodas son diferentes y en esta de Rafa y Alazne tenía un reto. Es un reto lógico pero que en su día me preocupó lo suyo porque en los 8 años de relación ¡no tenían ninguna foto en la que se viesen bien!
Es una pareja encantadora y aunque la sesión empezara con nervios por las dos partes a medida que íbamos capturando instantes se fueron relajando y salieron fotos como las que os muestro a continuación: